sábado, 29 de agosto de 2015
La Osa Mayor
Mirabas absorta,
el cielo nocturno;
inclinada al telescopio,
y de tu espalda baja
se asomó un lunar,
hacia él me diriji,
hundiéndome en
su representación
de agujero negro.
Y besando,
te recorrí
hasta el infinito
Llegando húmedo
a la constelación de tu pubis,
emitiste
un quejido astronómico tal,
que tocaste las estrellas;
me lo dijo tu vía láctea,
entre el temblor de tus muslos.
Tu piel cósmica
me invito al viaje celestial,
y fui a donde ningún hombre ha ido.
Tu pasión planetaria
me cambió de dimensión;
Fui tu luna.
Tú...
Mi sol!
Y me desparrame etereo.,
formando una nueva alineación
en tu sinuoso cuerpo.
Y me quedé tatuado
en tu piel.
Custodio del astral portal.
Custodio del macroscópico lunar.
Peter
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