martes, 5 de noviembre de 2013

#3

...y dibujaste un anillo
y ya sin flores en tu pelo,
partiste la noche
en dos grandes rebanadas;
haciendo correr el semen,
dejando correr el agua.

Tocaste la noche
con la palma
y así,
cielo y tierra se fundieron ,
brindandonos
el placer de sentirnos:
¡ Acogidos por la real estupidez !

Peter

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