Ahora veo tu nuca
entre mis piernas;
sondeando el glande
y endulzándote los labios.
Tus manos
sujetan mi cadera
que quiere huir
para no morir de placer;
explotar jubiloso
gritando atronante .
... Está bien
continuamos;
quiero más...
Pero al menos...
¡ desátame las manos !
¿ No ?
Peter
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