Dame a probar
la sal de tu ser,
tu secreción sin mácula,
tu acuosidad íntima,
a mi paladar sediento
y ansioso por probar
tus locas ansias
de sentirte amada
y tocada.
Abre la llave
y derrama tus ganas;
grita si quieres
mas no cejes .
Revélate hembra al fin
y encumbrate reina.
Arriba a la cima del placer
donde te aguarda
un eterno suspirar;
y sacia a tu dócil secuaz
te lo imploro
¡ Empápame de tus fluidos !
¡ Rocíame de tus encantos !
¡ Oh Ama de éste sumiso succívoro !
Peter
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